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Digitalización de negocios

Digitalizar tu negocio no es tener Instagram

Es que la información deje de vivir en libretas, en un Excel y en la cabeza de una persona, y pase a estar en un sitio del que puedas consultarla, medirla y automatizarla. Trabajo con cualquier sector: lo que se repite de un negocio a otro no es el oficio, es el desorden.

Media hora de llamada, gratis. Si no te hace falta lo que hago, te lo digo ahí.

Las señales

Cómo saber si tu negocio se ha quedado atrás

Ninguna de estas frases habla de tecnología. Todas cuestan dinero.

  • El mismo dato lo escribes en tres sitios: la libreta, el Excel y la factura.
  • Hay cosas que solo sabe hacer una persona, y cuando no está, se paran.
  • No sabes cuánto facturaste el mes pasado sin ponerte a echar cuentas.
  • Los clientes te preguntan por WhatsApp cosas que podrían mirar solos.
  • Cuadrar la agenda te lleva más tiempo del que te gustaría reconocer.
  • Cuanto más trabajo entra, más papeleo hay. El administrativo crece igual que las ventas.

Si te reconoces en dos o más, no tienes un problema informático: tienes trabajo que se está haciendo a mano y que podría hacerse solo. Eso es lo que se digitaliza.

Qué se puede digitalizar

Cambia el oficio, no cambian los atascos

Una clínica, una empresa de limpiezas y una academia no se parecen en nada, pero las siete cosas que se les atascan son las mismas. Por eso trabajo con cualquier sector.

La agenda y las citas

Que el cliente reserve solo, que cada profesional vea sus huecos y que los recordatorios salgan sin que nadie los mande.

La ficha del cliente

Todo lo de una persona en un sitio: sus datos, su historial, lo que se le hizo, lo que pagó y lo que queda pendiente.

Presupuestos y trabajos

Del presupuesto a la orden de trabajo y de ahí a la factura, sin volver a escribir lo mismo tres veces.

Cobros y facturación

Cobrar online, controlar lo pendiente y sacar la facturación sin pelearte con una hoja de cálculo.

Los avisos

Recordatorios, confirmaciones y seguimientos que salen solos, por email, SMS o WhatsApp.

El trabajo de campo

Partes desde el móvil, fotos del antes y el después, firma del cliente en el sitio y todo llegando a la oficina al momento.

Lo que de verdad miras

Cuatro números que te digan cómo va el mes, en una pantalla, sin montar un cuadro de mando imposible.

Cómo lo abordo

Nunca todo de golpe

La mayoría de las digitalizaciones que fracasan no fracasan por el software: fracasan porque se intentó cambiar todo a la vez mientras el negocio seguía abierto.

  1. 1

    Diagnóstico

    Media hora de llamada y, si hace falta, una visita. Me cuentas cómo trabajas hoy: quién hace qué, dónde se apunta cada cosa y en qué se te va el tiempo. Sin hablar todavía de software.

  2. 2

    Prioridades

    Salen diez cosas mejorables y no se hacen las diez. Ordenamos por lo que más duele y menos cuesta arreglar, y te digo cuáles no merece la pena tocar todavía.

  3. 3

    Por fases

    Se empieza por una, se pone en marcha y se comprueba que la usáis de verdad antes de seguir. Un proyecto que lo cambia todo de golpe es un proyecto que nadie adopta.

  4. 4

    Ajuste

    Al mes de estar funcionando siempre aparecen tres detalles. Se ajustan y a partir de ahí el sistema es vuestro.

Con quién trabajo

Estos son los que más me llegan, pero la lista no está cerrada

Clínicas y centros de salud

Fisioterapia, osteopatía, podología, psicología, nutrición. Agenda por profesional, historial y recordatorios.

Ver la página de clínicas →

Centros deportivos

Reserva de clases, control de plazas, bonos y seguimiento de socios.

Servicios a domicilio

Limpiezas, reformas, mantenimiento, instalaciones. Presupuestos, visitas de valoración y partes de trabajo.

Estética y bienestar

Peluquerías, uñas, centros de estética. Reservas, servicios, bonos y ficha de cliente.

Comercio y talleres

Presupuestos, órdenes de trabajo, avisos al cliente y control de lo que entra y sale.

Academias y formación

Matrículas, grupos, horarios, cuotas y comunicación con las familias.

Si el tuyo no está, no significa que no encaje: significa que todavía no me ha llegado ninguno. Cuéntamelo y te digo con franqueza si te puedo ayudar.

Dudas razonables

Lo que me preguntan antes de empezar

Mi negocio es muy pequeño. ¿Esto es para mí?

Depende, y te lo diré en la primera llamada. Si eres tú solo y con una agenda compartida y una herramienta de veinte euros al mes lo tienes resuelto, te lo voy a recomendar y no te voy a cobrar nada. Un desarrollo a medida compensa cuando ya has probado lo genérico y se te queda corto, o cuando tu forma de trabajar no cabe en el molde de nadie.

Mi negocio es raro, no se parece a ninguno.

Eso normalmente es un buen motivo para ir a medida, no un problema. Los programas de catálogo están hechos para el negocio promedio de su sector; cuanto más te sales de esa media, peor te encajan y más te toca adaptarte tú. Lo raro se puede programar; lo que no se puede es meterlo con calzador en un producto que no lo contempla.

No sé ni por dónde empezar.

No pasa nada, es lo normal y para eso está la llamada de diagnóstico. No necesitas venir con la solución pensada: solo con lo que te está costando tiempo o dinero. La parte de decidir qué se hace primero es trabajo mío.

¿Hay que cambiarlo todo de golpe?

No, y no te lo recomendaría aunque quisieras. Se empieza por una cosa, se pone en marcha y se comprueba que se usa. Un cambio total obliga al equipo a aprenderlo todo a la vez mientras siguen atendiendo clientes, y lo que suele pasar es que se vuelve a la libreta a la semana.

¿Y si mi equipo no se acostumbra?

Es el riesgo real de cualquier digitalización, mucho más que la parte técnica. Por eso el sistema se diseña sobre cómo trabajáis ya, se hace en fases y se entrega con formación. Si a tu equipo le cuesta más que la libreta, algo se ha diseñado mal.

Empecemos por el diagnóstico

Cuéntame en qué se te va el tiempo

No necesitas saber qué herramienta quieres ni tener el proyecto pensado. Solo hace falta que me cuentes cómo trabajáis hoy y qué es lo que más os cuesta.

  • Media hora de videollamada, sin compromiso y sin coste.
  • Sales con las prioridades claras, contrates conmigo o no.
  • Si lo tuyo se resuelve con una herramienta que ya existe, te la recomiendo.

Suelo contestar el mismo día. Si prefieres ir directo, escríbeme por WhatsApp.